jueves, 4 de julio de 2013

Capítulo 1


                                               

   Un día como otro cualquiera comenzaba en las lejanas  Tierras de Erion.
   Me levanté abrumada por los intensos sueños que me  atormentaban desde hace meses, pero esto pasó a un segundo plano cuando recordé que había quedado con Rick, mi mejor amigo, para ayudarle a terminar la cabaña que estaban construyendo él y su padre.
   Después de pocos minutos, salí despedida de casa sin ni siquiera desayunar, tampoco es que hubiera mucho, total la cosecha de este año no había sido muy buena y los tributos que debíamos pagarle al rey Elius eran demasiado elevados. Aún así, no dejé que esto hiciera mella en mi ánimo, estaba demasiado emocionada.
   Llegue a casa de Rick y me encontré con él  y su padre en la puerta de su casa. Cuando Rick me vio llegar me dijo muy animado:
    -¡Buenos días, Meyren!
    -¡Hola, Rick!- respondí sonriéndole- ¡Buenos días, señor Evedin!
    - Buenos día, Meyren!
    -Ven, Meyren, ayúdame a coger estas tablas- me dijo Rick.
  Entre los dos cogimos dos pesadas tablas y las llevamos al lado de la cabaña casi terminada a la que días después  Irian a vivir el hermano de Rick, Marcos, y su esposa Alegría.
  Después de trabajar todo el día hasta el ocaso  Rick y su padre insistieron en  que me quedara a cenar y, aunque intente desistir, al final acabé aceptando.
  Cenamos algunos trozos de queso, pan y agua, a la vez que conversábamos  sobre las nuevas batallas que se iban a producir entre el reino de Erion y el de Londi, el reino vecino.
      - Será una batalla encarnizada.
- Eso ni lo dudes, padre. Lo que me preocupa más es la gran tiranía del rey Landi.
- No entiendo a que te refieres- le dije a Rick.
- Me da mucho miedo  que si llegará a conquistarnos seguramente no podamos ni comer. Pagarle los dichosos tributos al rey Elius ya es mucho pero con el rey Landi sería muchísimo peor.
 - Eso es cierto- añadí a la vez que me ponía tensa conforme hablaba-  Mi hermana  vivía en el reino  Londi y tuvieron que huir  a estas tierras porque no tenían absolutamente nada para poder subsistir. Si no llegan a venir aquí abrían muerto de hambre, aunque eso ya lo sabéis.
     A parte de este momento tenso  la velada transcurrió entre risas.
     Cuando decidí que tenia que volver a casa, pues mi madre debía estar esperándome, Rick  decidió acompañarme.
     Mientras caminábamos hacia mi casa ninguno de los dos dijo nada, hasta que Rick habló:
- Debería habértelo dicho antes, pero he decidido alístame en el ejercito.
      - ¿Qué? ¿Cómo que alistarte en el ejercito?- pregunté sorprendida.
      - Ya sabes que siempre he soñado con ser un caballero y ahora se me presenta la oportunidad. No lo puedo dejar pasar.
     No contesté. No tenía nada que decir. Si él deseaba poner su vida en peligro yo no se lo iba a impedir.
- Meyren, por favor, no te cabrees. Te prometo que volveré.
- ¡Como si tú pudieras asegurar eso!- exploté con lagrimas en los ojos- ¡Podrías morir y me dejarías sola! ¡No tuve bastante con que mi padre y mi hermano se fueran de mi lado si no que tú también me abandonarás!
  Empecé a llorar como una desamparada y Rick, aunque intente rechazarlo, me abrazó con su enorme cuerpo y me susurró al oído:
    -Tranquila, yo jamás te abandonaré, te prometí que estaría a tu lado.
    - Si la va...as...a....cum...cumplir....enton...ces...no....te....va....vayas...al...ejercito- dije entre sollozos.
    - Lo siento. No puedo hacer eso – se separó un poco de mí y me miró a los ojos a la vez que me decía- Ya estoy alistado. Parto en dos días.
 Esa fue la gota que colmo el vaso. Me separé de él y me fui corriendo enfadada y herida.
 No quería saber nada de él.
 Subí por un camino lleno de piedras que se clavaban en los pies y me refugie en unos árboles a los que solía ir de pequeña cuando quería llorar y seguí llorado con sollozos que sacudían mi cuerpo de tal forma que parecía que me estuviera sacudiendo el suelo.
   Pasaron las horas y no me moví de allí has que oí la voz de mi madre llamándome. Mi madre no me dijo ni preguntó nada y yo se lo agradecí profundamente ya que no tenía ningunas ganas de hablar. Me llevó a casa y dejó que llorará en sus brazos hasta que me quede profundamente dormida.


Aquí os dejo la primera parte el capitulo dos que voy a dividir en dos porque me es más cómodo, aunque la verdad esto es más como una introducción a lo que va a acontecer en la capitulo 2. Aquí es donde comienza la verdadera historia de Las Tierras de Erion. ¡Espero que os guste! :D

No hay comentarios:

Publicar un comentario